El equipo sabalero arrancó ganando y dominando el juego. En el segundo tiempo se quedó y Talleres se lo dio vuelta en una ráfaga. Colón lo pudo empatar y la definición se estiró a los penales donde una vez más el equipo de Santa Fe demostró lo pésimo de su perfomance desde los 12 pasos y fue elimado por Talleres 3 a 1.

Ambos equipos emergieron al campo de juego del estadio Malvinas Argentinas con sus mejores futbolistas disponibles. Protagonista de tres triunfos consecutivos en el inicio del semestre, Colón tomó el comando de las acciones en el comienzo y dispuso de un penal a los tres minutos de juego. Jorge Benítez presionó a Juan Rodríguez, recuperó la pelota y capitalizó una habilitación precisa de Rubén Botta para generar la infracción de Guido Herrera. El volante zurdo asumió la responsabilidad y, si bien remató al lugar opuesto al elegido por el arquero de Talleres, su remate salió desviado. Más allá del fallo, el Sabalero continuó con el dominio territorial y volvió a avisar mediante un zurdazo de Rafael Delgado que rebotó en Matías Catalán y se fue al tiro de esquina.

Superado el asedio rival, Talleres comenzó a encontrar fluidez en el engranaje ofensivo con una mayor interacción entre Valentín Depietri, Rodrigo Garro y Ramón Sosa, los mediocampistas ofensivos que se ubicaron por detrás de Nahuel Bustos. Un cabezazo de Gastón Benavídez que exigió una gran respuesta de Ignacio Chicco antecedió a un tiro libre del mencionado Garro que voló por encima del travesaño. Sin embargo, Colón capitalizaría los espacios para abrir el marcador en la previa a la finalización del primer tiempo. Un pase notable de Damián Batallini dejó mano a mano a Galván, que definió cruzado ante Herrera y desató la algarabía de la hinchada del Sabalero. Se repetía la secuencia del enfrentamiento frente a Lanús, cuando el enganche surgido en River había convertido el primer tanto del triunfo por 2-0.

Envalentonado por la ventaja, Colón de Santa Fe estuvo a próximo a sentenciar una estocada letal en la primera jugada del complemento. Luego de la salida desde mitad de cancha, una combinación de pases se profundizó con una habilitación de Favio Álvarez a las espaldas del sector izquierdo de la defensa que favoreció la corrida de Galván. A diferencia de la apertura del marcador, el duelo lo ganó Herrera, que puso el cuerpo para tapar el fuerte remate del talentoso futbolista. La respuesta de Talleres fue prácticamente inmediata. Rodrigo Villagra inició la jugada en campo propio y cedió hacia Bustos, que eludió la marca de Facundo Garcés y sacó un tiro que exigió una brillante respuesta de Chicco para desviarla al tiro de esquina. Un inicio frenético para el segundo tiempo del encuentro que abría la triple jornada de Octavos de Final.

 

Habituado a las gestas en la Copa Argentina, Talleres se valió de una ráfaga que para remontar la historia en Mendoza. En primer lugar, una cesión majestuosa de Depietri habilitó a Sosa, que definió con precisión ante Chicco; luego llegaría el turno de Benavídez, que protagonizó una corrida memorable desde el campo propio y, si bien intentó abrir hacia la derecha para la entrada de Garro, se benefició de un rebote en Delgado y definió cruzado para marcar el segundo tanto. Locura en la parcialidad albiazul, que disfrutaba de una nueva proeza en el certamen integrador. Sin embargo, en un desenlace dramático, Colón alcanzó el empate por intermedio de una asociación entre tres jugadores que habían ingresado en el segundo tiempo: lateral de Eric Meza, movimiento de pivot de Ramón Ábila y volea de Javier Toledo para restablecer la paridad.